Antes del amanecer, una campana podía llamar a los hermanos. Abrían el salterio y daban voz a palabras que Israel había rezado durante siglos: miedo, confianza, persecución, alabanza y sed de Dios.
Qué era un oficio
El Oficio divino distribuía salmos y oraciones a lo largo de las horas. El Oficio de la Pasión no reemplaza la liturgia oficial. Es una composición devocional de Francisco que acompaña distintos tiempos del año y contempla la Pasión de Cristo con palabras tomadas principalmente de la Biblia.
Quince voces hechas de muchas voces
Francisco reunió quince salmos propios, construidos con versículos de salmos canónicos y otros textos bíblicos. No inventó cada línea; seleccionó, desplazó y unió fragmentos. El resultado es nuevo, como una capilla levantada con piedras antiguas.
Esta forma de componer era natural en una cultura de oración donde la Escritura se memorizaba y volvía continuamente a los labios. No se trata de plagio moderno, sino de una lectura orante que habita la palabra recibida.
¿Quién habla?
En muchos momentos parece hablar Cristo: perseguido, confiado en el Padre, atravesando la muerte y llegando a la gloria. En otros, la voz puede ser la del creyente, de la Iglesia o de quien reza unido a Jesús. La inestabilidad no es un defecto. Invita a entrar en el misterio desde dentro.
La Pasión nunca queda separada de la Pascua. Dolor y abandono aparecen, pero el horizonte es resurrección, reino y alabanza. Francisco contempla la cruz sin convertir el sufrimiento en espectáculo.
María al comienzo
Una antífona dedicada a la Virgen María abre y enmarca el oficio. La presenta unida al misterio de Cristo y a la comunión de los santos. Francisco no ora aislado: se sabe dentro de una historia y de una comunidad de alabanza.
El Códice 338 de Asís
Uno de los testigos más importantes es el Códice 338 de la Biblioteca del Sacro Convento de Asís, gran colección medieval de textos franciscanos. El original de Francisco no se conserva y no sabemos si copió personalmente los versículos o los dictó. Comparar manuscritos permite reconocer variantes y reconstruir el texto.
Rezar sin apropiarse de las palabras
El oficio enseña que no siempre necesitamos palabras nuevas. Podemos recibir las de la Escritura, ordenarlas alrededor de una herida y dejar que nos conduzcan. La oración no tiene que demostrar originalidad; necesita verdad.
Quien reza estos salmos entra en un coro antiguo. Lleva su propio miedo, pero no queda encerrado en él. La voz de Cristo, Israel, la Iglesia y los pobres se acerca. Las piedras prestadas forman una casa donde el dolor puede esperar la mañana.
Fuentes para este manuscrito
- Oficio de la Pasión — IntraText — estructura del oficio en traducción.
- Orden de los Frailes Menores — Oraciones de san Francisco — incluye el oficio entre los escritos auténticos.
- Biblioteca del Sacro Convento de Asís — contexto del Códice 338.
- Francis of Assisi: Early Documents, vol. 1 — traducción y estudio académico.
La autenticidad y la composición bíblica están bien establecidas. La fecha, etapas de elaboración y modo material de escritura no son seguros. La escena nocturna es contemplativa.

