Pedir ojos atentos
Hay días en que necesitamos pocas palabras y un lugar sereno donde dejarlas. Esta oración pertenece a la pequeña capilla «Cuando el cuerpo duele». Lee despacio y deja que una sola frase te acompañe.
Oraciones para cada día
Pedir ojos atentos · Cuando el cuerpo duele
Señor, aquí estoy ante ti, con el día tal como es.
Hoy pongo en tus manos este camino: cuando el cuerpo duele.
Dame ojos atentos para reconocer tu presencia en lo pequeño.
Que mi oración se convierta en cuidado para alguien y en paz donde yo esté.
Por Jesús, nuestro hermano y Señor. Amén.
Un gesto para hoy
Lleva contigo una frase
- Respira tres veces sin prisa.
- Elige una línea de la oración y repítela durante el día.
- Haz un gesto concreto de cuidado sin esperar reconocimiento.
Para permanecer un poco
Dios también habita lo pequeño
No necesitas resolverlo todo ahora. En «cuando el cuerpo duele», ofrece solamente el siguiente paso posible. Francisco llamó hermanas y hermanos a las criaturas porque aprendió a recibir la vida como relación, no como posesión. Deja que esta oración te devuelva a lo sencillo, verdadero y cercano.

